Cada pieza en su lugar, mecanismo relojero
Conspirando contra el fuero de un monarca guarecido
Los trebejos a bailar, al lento son de un bolero
Disimulando engañeros su vocación de asesinos.
De improviso un remolino furibundo de agresión
Temerario movimiento de indumentaria suicida
Del avatar anodino de manida posición
A la hoguera del talento del Hechicero de Riga.
Cada tiempo una agonía, cada jaque una algarada
Cada escaque una celada de alevosa fantasía
Despiadada cacería de una fiera acorralada
Partitura envenenada, tenebrosa sinfonía.
Encomendado a su suerte se jugó el alma y la piel
Ha movido ya La Muerte y contrataca Miguel.
